No, no a mí. A Oppenheimer, que se queja de la política exterior de Brasil.
Mientras elogia la política económica de Lula por ser atractiva para los inversores (lo que para él es sinónimo de disminuir la pobreza), le reprocha que no ha condenado tanto como él quisiera a regímenes "poco democráticos".
Viniendo de un periodista radicado en Miami, lo menos que uno esperaría es una comparación con el triste récord estadounidense en apoyar dictaduras abominables por conveniencia. Cualquier persona informada sabe que F.D. Roosevelt dijo -de Anastasio "Tacho" Somoza- que "Es un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta". Por no hablar de Indonesia, Arabia Saudita, etc.
No es que a mí me guste la constante estrategia exterior pragmática de Brasil para ubicarse entre las grandes potencias. Pero, si yo fuera ciudadano estadounidense, me fijaría en la viga que tengo en mi ojo antes de criticar la paja en el ojo ajeno.

Comments (2)

On 7/7/09 3:43 , Fernando Cassia dijo...

Lo que le molesta a Oppenheimer de Lula es que ande por ahí defendiendo a Chávez y diciendo que SI hay libertades en Venezuela.

Fijate esto:
http://nerd-progre.blogspot.com/2009/05/brasil-un-pais-serio-mario-vargas-llora.html

Saludos,
FC

 
On 8/7/09 4:36 , Bob Row dijo...

Es que lo de Andrés es un apostolado. Un abrazo.