Un fantasma recorre Europa; el fantasma del nacionalismo regional. Sea en Escocia, Cataluña, el País Vasco, Flandes o La Padana (norte de Italia), el nacionalismo regional arrecia con la crisis interminable.
Pero a diferencia del viejo nacionalismo popular del siglo XIX, cuando los pueblos menores eran oprimidos por grandes imperios, mantenidos en la pobreza y sus lenguas prohibidas, esta vez el espejismo nacionalista es empujado por políticos ambiciosos de regiones prósperas que dicen ser robados por sus contrapartes menos eficientes.

En España, el gobierno autónomo de Artur Mas reaccionó a las restricciones impuestas por los eurobancos, con medidas aun más duras, culpando al "expolio fiscal" de Madrid por esto. De este modo, la egoísta burguesía catalana espera alimentar los resentimientos de la Guerrra Civil (como si nada hubiera cambiado desde el fin del franquismo) entre las capas medias y así debilitar la resistencia de los jóvenes y los trabajadores oprimidos por sus propias medidas.

Esta estrategia se beneficia de la cerrada negativa de Rajoy a considerar siquiera la posibilidad de un referendum (en Cataluña los separatistas tienen mayores posibilidades de triunfar aun que en el País Vasco). Pero sus posibilidades disminuyen si tienen que ganar la mayoría del padrón censal. En las últimas elecciones un 40% de los habilitados para votar se abstuvieron de hacerlo.

En momentos en que los pueblos europeos en general están pagando los costos de la fiesta de los banqueros, los conflictos nacionalistas impulsados por los privilegiados regionales no tienen efectos beneficiosos que prometerles a aquellos, sino un capitalista "divide et impera".

Comments (4)

On 24/10/12 7:10 , Mordi dijo...

Ayer hablaba con una colega española. Ella me decía algo sobre España que yo siempre percibí desde fuera. Cada vez que gobierna el nacionalismo españolista (PP) surgen los conflictos con las regiones autónomas, los reclamos regionalistas (a veces eurorregionalistas, como el caso de ERC en su origen) ceden espacio a reclamos nacionalistas. El mismo nacionalismo (ya no regional, sino "soberanista-conservador") es el que reduce la integración eurocomunitaria a una unidad monetaria, sin integración política y sin control sobre los bancos.
Mientras no haya conciencia en la dirigencia (y en el Pueblo que vota) sobre la necesidad de controlar políticamente a la banca, no nos espera otra cosa que un futuro "negro", como la CDU.

 
On 25/10/12 0:06 , Bob Row dijo...

Muy sustancioso tu comentario. Los nacionalistas como el PP, Franco u Onganía terminan siempre al servicio del capital imperialista. La posición de Esquerra es más delicada. Ceder a la tentación estatalista es ya entregarse a los argumentos de la burguesía (catalana en este caso) cuyo único objetivo es no compartir las rentas aduaneras y de plusvalía sobre sus trabajadores con la burguesía del resto de España. Para la izquierda el objetivo debe ser coordinar con los otros trabajadores para cambiar la ecuación de la crisis. Irónicamente, ahora la UE anuncia un organismo supervisor de los bancos. Pero hasta que el pacto europeo no sea una Federación de Autonomías Regionales (conteniendo otras menores, como una Federación Española) donde los costos se paguen solidariamente, seguirá siendo sólo una mascarada de Unión.

 
On 25/10/12 18:34 , Mordi dijo...

No puedo sino estar de acuerdo con vos. Especialmente en el último punto.
Entre 2002 y 2012 gobiernan la mayoría de los estados miembros de la UE partidos políticos antieuropeístas (bloque Partido Popular Europeo, democristianos). En ese marco nacionalista/soberanista/antieuropeísta (como gustan llamarse los partidos conservadores) tuvimos la incorporación de 12 nuevos estados y la puesta en función del Tratado de Lisboa. Eso es, claramente una mascarada, pues se puso en marcha una "unión monetaria" (langue de bois por paridad cambiaria controlada por la burguesía financiera) sin ningún tipo de "unión política" ni de interés democrático. El Parlamento Europeo, cuerpo elegido directamente por los ciudadanos no tiene poder de decisión y está subordinado a la Comisión Europea y al Consejo de la UE, órganos no electos directamente.
En ese marco, la UE tiende al fracaso, a la degradación de la democracia y a la ruina de sus ciudadanos.
Sigo peleando porque eso cambie www.eelv.fr . Quien te dice, en 2014 logremos avanzar.

 
On 26/10/12 14:36 , Bob Row dijo...

Mordi, me alegra que este diálogo haya llegado al punto en el que estamos más de acuerdo. Evidentemente, estamos hablando de una UE "de los pueblos" (en el cual el Parlamento E. produzca leyes obligatorias) y no "de los Estados", donde las burguesías de c/u negocian -según su poder relativo- qué pueblo va a pagar y qué grado de represión va a sufrir.
Sólo que me parece que esa pelea -para no llevar a otro fracaso- es inescindible de la pelea por los controles sociales al capital. Llamalo "neokeynesianismo" (como en la tímida versión argentina) o "Socialismo del s.XXI" (en versión adaptada a una sociedad postindustrial, no subdesarrollada). Esencialmente, se trata siempre de que no hay futuro "con rostro humano" sino trascendiendo las reglas de la libre competencia con la vista puesta en una sociedad de convivencia evolucionada de "hombres libremente asociados". Una sociedad socialista. Un fuerte abrazo.